viernes, 4 de diciembre de 2015

Una cuestión zoológica

Los dirigentes de este país (porque es el que conozco), y da lo mismo que tengan un escaño en el Parlamento que acampen en una concejalía de cualquier ayuntamiento, observan la verdad a distancia como se hace con un animal que se sabe peligroso, al que se puede fotografiar o disparar, según la inclinación de cada cual, y al que en todo caso hay que mantener encerrado y sedado en todo momento. De aquí que cualquier discusión sobre cumplimiento de programas y promesas, presupuestos, previsiones económicas o identidad nacional, por ejemplo, no sean más que una cuestión zoologica.